El pasado viernes 13 de febrero de 2026, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, participó en un coloquio abierto en la Universidad Villanueva que llenó el salón de actos y generó un diálogo directo y sin guión con estudiantes de diversas carreras. El miembro del Partido Popular mantuvo un tono cercano y amigable con los presentes, especialmente con los jóvenes, mostrando total flexibilidad para contestar todas sus dudas y preocupaciones. Se declaró “consciente de la desconfianza” que parte de la juventud siente hacia los líderes e instituciones políticas y defendió que “la ciudad debe ser capaz de responder a los jóvenes porque son el futuro. Si los madrileños no tienen un futuro favorable, Madrid tampoco lo tendrá”.
También reivindicó el papel de la prensa en la democracia: “Sin medios no hay democracia”. Y añadió que, aunque no ataca a los medios como hace la oposición porque los ciudadanos tienen derecho a estar informados.
Madrid: del “secreto mejor guardado” al referente global
Aunque durante años se habló de Madrid como “el secreto mejor guardado”, Almeida afirmó que esa etapa ha quedado atrás. “Madrid ha dejado de ser el secreto mejor guardado”. Actualmente se sitúa dentro del Top 5 de mejores ciudades del mundo y es el segundo destino turístico más visitado después de París en numerosos rankings internacionales como “Time Out”.
La capital ha dejado de ser un mundo cultural español desapercibido. “A pesar de no contar con un símbolo físico universalmente reconocible”, ha logrado posicionarse internacionalmente gracias a sus condiciones de vida, su dinamismo económico y su capacidad de acogida. Durante la pandemia fue, según defendió, uno de los pocos lugares donde se pudo mantener cierta normalidad, lo que reforzó su proyección exterior.
Madrid es hoy la segunda ciudad de Europa en población y una de las más visitadas del planeta. La clave del cambio, explicó, ha sido entender lo que piden los jóvenes: calidad de vida.“Madrid debe aspirar siempre a estar en la Champions League de las grandes ciudades”. Y añadió:
“A cualquiera que pone su pie en Madrid y quiere adaptarse, le consideramos uno más de Madrid”.
Los tres ejes para no caer en la complacencia
En un momento que definió como de máximo esplendor —“nunca hemos estado como ahora”— el alcalde advirtió que la placidez no es una opción. Planteó tres ejes prioritarios de actuación, enfocados especialmente en los jóvenes:
1. Creación de actividad económica y prosperidad
Madrid lidera en Producto Interior Bruto desde 2019, algo que Almeida atribuye a una apuesta por la libertad económica. “No queremos decidir por vosotros; la sociedad tiene que tener capacidad de hacer progresar la ciudad”. Reinventarse constantemente es imprescindible para competir como gran ciudad global, generar empleo y crear oportunidades acordes al rendimiento académico de los jóvenes.
2. Calidad de vida y bienestar
“Os lo debemos por los impuestos que pagáis”. El Ayuntamiento aseguró garantizar buenos servicios públicos, transporte eficiente, seguridad, conservación urbana y capacidad de respuesta en momentos de crisis como el COVID o Filomena. El bienestar implica también sostenibilidad y asegurar que las futuras generaciones vivan mejor.
Para los jóvenes, identificó dos prioridades claras: acceso a la vivienda y empleos adecuados al coste de vida. Reconoció que el principal problema no es solo la falta de oferta, sino el desajuste entre salarios y precios: “El problema de la vivienda es los salarios”. Como respuesta, destacó la generación de suelo para construir 60.000 viviendas, con el objetivo de convertir a Madrid en una de las ciudades europeas que más vivienda construya.
Sobre la emigración, consideró que marcharse al extranjero es legítimo y enriquecedor, pero advirtió que la ciudad no puede permitirse perder talento por falta de oportunidades. “Hay que estar vigilantes o no habrá futuro”.
3. Convivencia democrática y acogida
“Madrid no señala, Madrid acoge”. En un contexto de creciente polarización, defendió la libertad como valor esencial de la democracia: “Opinar distinto es fundamento de la democracia”. No hay distintas ciudades dentro de Madrid; todos forman parte del mismo proyecto común y deben avanzar a la misma velocidad.
Describió una capital profundamente humana, acogedora y abierta, donde cualquiera que llegue con voluntad de integrarse es considerado madrileño. En un mundo polarizado, sostuvo, Madrid representa lo contrario.
Debate sobre la inmigración ilegal
Aun mostrando una mentalidad abierta hacia la acogida, Almeida abordó la situación de Madrid en materia migratoria tras la pregunta de un alumno. “No tenemos un problema de inmigración”, afirmó, pero sí defendió que debe existir un proceso ordenado y controlado.
“La inmigración debe abordarse como un debate sobre personas, números y realidad, no con simplificaciones”. Se mostró contrario a las fronteras abiertas sin control y criticó los procesos de regularización que calificó de “chapuceros”, advirtiendo del posible efecto llamada. Señaló que no es sostenible una política sin control, pero tampoco señalar o expulsar indiscriminadamente.
Criticó la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, miembro del PSOE, afirmando que la medida no se abordó adecuadamente en el Congreso y que “es demócrata solo cuando es Presidente del Gobierno”. En todo caso, insistió en que el debate debe ser realista, centrado en las personas y en el respeto al marco de convivencia: “Quien no lo respete no puede quedarse”.
Inclusión y otros compromisos
El alcalde destacó avances en inclusión social: por primera vez, Madrid incorpora a personas con discapacidad mental en funciones municipales. “En una ciudad donde estas personas no están a gusto, no es una buena ciudad”.
Sobre la pregunta hacia los reconocimientos a Estados Unidos como la reciente Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, justificó su apoyo histórico a la democracia liberal, el Plan Marshall y la OTAN, sin alinearse con figuras políticas concretas.
Legado político y responsabilidad
Ante la pregunta sobre su legado dentro de diez años, Almeida planteó dos cuestiones esenciales para cualquier gobernante:
- “¿Está la ciudad mejor que cuando la recibiste?”
- “¿Hiciste lo que debías hacer en cada momento?”
Defendió que gobernar implica poner el interés general por delante del propio poder, contar con presupuestos para poder actuar y respetar la presunción de inocencia. Analizando su labor hasta ahora, aseguró que Madrid nunca había estado tan fuerte económicamente, aunque advirtió contra la complacencia.
La sostenibilidad, la cohesión social y la generación de oportunidades serán, concluyó, determinantes para mantener a Madrid entre las grandes ciudades del mundo.
El coloquio cerró con un mensaje claro: los jóvenes son el futuro y la ciudad debe conectar con sus inquietudes. “¿Qué es lo siguiente? No podemos caer en la placidez”. Un encuentro que reflejó el compromiso del alcalde con el diálogo directo y con una capital que aspira a seguir creciendo en prosperidad, calidad de vida y convivencia democrática.










