“Dos fiscales”: fría como un témpano

Un exigente pero a la vez gratificante vistazo a la época más oscura del estalinismo.

    ★★★★


1937 fue el año de las purgas masivas estalinistas, donde se estima que fueron ejecutadas unas 700.000 personas. Stalin instauró un sistema donde nadie que pudiera ser un opositor a sus ideales estaba a salvo, acusándolos de delitos falsos. Es en este contexto donde se desenvuelve la ficción Dos fiscales, pues un mensaje de ayuda obra de uno de estos falsos acusados consigue salir de la prisión y acaba en manos del fiscal local: Alexander Kornev (Aleksandr Kuznetsov). Kornev es un joven ingenuo que se presenta personalmente en la prisión para investigar el caso, pero ninguno de los funcionarios allí empleados se lo pondrá fácil, pues ninguno desea que las prácticas utilizadas contra los presos salgan a la luz.

Aviso a navegantes: esta película no es apta para el espectador casual que busque algo “con lo que pasar el rato”. Es sobria y pausada -lenta como el caballo del malo, vamos- y, para terminar, endiabladamente fría como las paredes de hormigón del complejo penitenciario. La primera hora, lo que vendría a ser toda la visita en la prisión, es durísima de ver. No porque se muestren imágenes de crudeza visual, sino por la casi total falta de ritmo. Hay muchos planos generales/abiertos sin apenas diálogo de personajes andando, subiendo escaleras o esperando a que les abran una puerta. Por esa frialdad a la hora de contar la historia, podríamos decir que es una película muy “soviética”. Pero toda esa parsimonia tiene un significado: la lentitud se convierte en opresión. La misma opresión que siente el personaje de Kornev, ya sea en la prisión esperando horas a que lo atiendan, o más adelante en la cinta atravesando pasillos infinitos sin saber cuál es el despacho del fiscal general para poder denunciar los abusos de las cárceles soviéticas.

Es así como el reconocido director ucraniano Sergei Loznitsa (Donbass, 2018) adapta la novela homónima del escritor Georgy Demidov, antiguo prisionero de un gulag. Es un largometraje gratificante, sobre todo en su tramo final. Está muy bien planteada y, aun teniendo el “problema” de su ritmo pausado, vale absolutamente la pena. Al final, el protagonista es un buen hombre que solo quiere hacer el bien, lo que pasa es que no se ha dado cuenta de la época que le ha tocado vivir.


  • Dirección: Sergei Loznitsa 
  • Guion: Sergei Loznitsa 
  • Intérpretes: Aleksandr Kuznetsov, Anatoli Belyj, Vytautas Kaniusonis 
  • Fotografía: Oleg Mutu 
  • Montaje: Danielius Kokanauskis 
  • Música: Christiaan Verbeek 
  • Duración: 118 min 
  • Público adecuado: Jóvenes-adultos 
  • Distribuidora: Wanda, Filmin 
  • País: Ucrania 
  • Año: 2025 
  • Estreno en España: 27.3.2026