El periodista español Jesús María Zuloaga ofreció una conferencia a los alumnos de periodismo de la Universidad Villanueva, en la que repasó su trayectoria investigando el terrorismo y reflexionó sobre el papel del periodismo en contextos marcados por la violencia política. Con más de tres décadas dedicadas a cubrir la actividad de ETA, Zuloaga explicó cómo el trabajo informativo se desarrolló durante años en un clima de presión constante, en el que la organización terrorista no solo atacaba a políticos o fuerzas de seguridad, sino también a periodistas que investigaban su estructura y denunciaban sus atentados.
Durante su intervención, el periodista recordó que informar sobre ETA implicaba asumir riesgos personales. Su nombre llegó a aparecer en listas negras de la organización, lo que obligó a su familia a vivir bajo medidas de precaución durante años. “Hemos cambiado cinco veces de domicilio”, relató. Aquella situación reflejaba una de las estrategias del terrorismo: generar miedo para limitar la libertad de expresión y condicionar el debate público en España durante las décadas más intensas de violencia.
Zuloaga defendió que, frente a ese contexto, el periodismo desempeñó un papel clave para explicar el fenómeno terrorista y dar visibilidad a las víctimas. En medios como ABC y posteriormente en La Razón, participó en equipos especializados que investigaban la actividad de la organización y analizaban sus redes de apoyo. Para el periodista, esa labor también implicaba una responsabilidad cívica: “Servir a la patria y a la bandera es importante como periodista”, afirmó, subrayando la importancia de informar con rigor frente a la violencia política.
Más allá del caso español, el periodista advirtió que el terrorismo continúa siendo una amenaza global. Aunque ETA haya desaparecido, señaló que han surgido nuevas formas de radicalización, especialmente vinculadas al extremismo islamista. “El terrorismo yihadista es un fenómeno creciente y preocupante”, señaló, insistiendo en la necesidad de que el periodismo siga investigando y explicando estos fenómenos para comprender su alcance y evitar su normalización en el debate público.
A partir de su propia experiencia, Zuloaga concluyó que el periodismo sigue siendo una herramienta fundamental para enfrentar la violencia política. Informar con profundidad sobre el terrorismo —sus causas, su funcionamiento y sus consecuencias— no solo contribuye a la memoria histórica, sino que también fortalece las bases de una sociedad democrática frente a quienes intentan imponer sus objetivos mediante el miedo.









