★★★
Siempre es de interés cuando el italiano Paolo Sorrentino estrena una nueva película. El director de La gran belleza (2013) tiene un gusto innegable por la composición de planos y en la hermosura de la vida, así que mejor o peor, su cine importa. Aunque La Grazia no me apasione, tiene el sello del director, lo cual es de agradecer.
El presidente ficticio de Italia se encuentra en sus finales días de mandato y debe tomar las últimas decisiones legislativas antes de ceder el puesto. Sin duda, la mejor trama de la película es la eterna melancolía del protagonista por su esposa fallecida, recordándola allá donde vaya y en cada cosa que haga. El resto de la historia, con los indultos y la firma de la ley de eutanasia, Sorrentino los aborda de una manera blanda y ligeramente polarizada hacia un lado. A grandes rasgos, se me hace algo pomposa cuando lo que hay detrás es tan simple. Incluso su anterior filme, Parthenope (2024), que tenía más menos que mases, me parecía una historia mucho más atractiva. Volviendo a lo bueno, regresa Tony Servillo a las órdenes de Sorrentino. El actor se convierte aquí en la otra cara de la moneda de sus personajes en Il divo (2008) y Loro (2018), pasando de personajes rodeados en corrupción, a uno más humano y cercano a su interpretación en La gran belleza (2013). Servillo es uno de los grandes reclamos que tiene el largometraje.
La Grazia es, por encima de todo, un nuevo vehículo de lucimiento para un Tony Servillo inmenso. Tiene sus buenas conclusiones, pero no es lo suficientemente potente para ser remarcable en la filmografía del director italiano.
- Dirección: Paolo Sorrentino
- Guion: Paolo Sorrentino
- Intérpretes: Toni Servillo, Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano
- Fotografía: Daria D’Antonio
- Montaje: Cristiano Travaglioli
- Duración: 133 min
- Público adecuado: Jóvenes
- Distribuidora: MUBI
- País: Italia
- Año: 2025
- Estreno en España: 1.4.2026









